En un giro inesperado, Ruta N, entidad líder en desarrollo tecnológico e innovación, enfrenta una reestructuración significativa que ha generado inquietud entre sus empleados. Según El Colombiano, de los siete roles estratégicos, solo dos están ocupados de manera permanente, mientras una dirección está vacante y otra bajo ocupación interina.
En las últimas dos semanas, empleados de Ruta N han sido
testigos de despedidas constantes, tanto en cartas como en correos
electrónicos, por parte de superiores y colegas con años de servicio en la
organización. Este fenómeno coincide con la salida de miembros técnicos de alto
nivel, aparentemente como resultado de decisiones tomadas por Diego Romero,
Eduardo Firstman y Darío Amar, designados por el exalcalde Quintero.
La jerarquía de Ruta N revela una junta directiva designada
por la Alcaldía y EPM, responsable de nombrar al director ejecutivo. Humberto
Vega, ocupando interinamente dicho cargo desde julio, no puede ser nombrado
oficialmente por no cumplir con ciertos requisitos, incluido el nivel de inglés
exigido.
Bajo la dirección de Vega, María Isabel Sierra, directora de
operaciones, ha desencadenado cambios sustanciales. Informes internos sugieren
que Sierra ha creado un equipo paralelo, liderado por Eduardo Firstman,
compuesto principalmente por amigos contratistas, desplazando a funcionarios de
carrera.
Este equipo paralelo, influenciado por Firstman, incluye a
su pareja Ivette Zorayda Gutierrez Díaz, su cuñado Diego Gutiérrez Díaz, y
amigos Steed Leandro Hernández y Natalia Agudelo, quienes han trabajado en la
Secretaría de Desarrollo Económico de Medellín.
La influencia de Amar, vicepresidente de nuevos negocios de
EPM y cercano a Quintero, es evidente en la designación de María Fernanda Durán
en lugar de Cristian Cárdenas en julio. El financiamiento para Firstman y su
equipo proviene de un convenio vinculado a Amar.
Esta situación genera preocupaciones sobre nepotismo y
desplazamiento de personal competente en Ruta N, planteando preguntas sobre la
transparencia y meritocracia en la gestión de la entidad clave para el
desarrollo tecnológico de Medellín.

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