Las organizaciones cambian, los liderazgos pasan y los gobiernos terminan. Lo que permanece es el vestigio de quienes decidieron servir antes que figurar, si mañana un joven de cualquier barrio de Barrancabermeja siente que también puede participar y transformar su comunidad porque antes vio a otros hacerlo, entonces Reforma Juvenil habrá cumplido su misión.
Por Marlon Méndez | Hay ciudades que enseñan a sus jóvenes a soñar. Otras, primero los obligan a resistir. Barrancabermeja ha sido una ciudad de profundas contradicciones: motor económico del paÃs, pero también escenario de desigualdades que afectan con mayor fuerza a quienes nacen en sus barrios populares lo que produce que nos califiquen de “peladero” como lo manifestó el reconocido empresario Mario Hernandez. Sin embargo, esa realidad también ha dado origen a una tradición de organización, resistencia y liderazgo comunitario que ha marcado a varias generaciones y la nuestra decidió organizarse.
Reforma
Juvenil nació de una pregunta sencilla: ¿por qué los jóvenes de los barrios
populares casi nunca estaban presentes en los espacios donde se tomaban las
decisiones sobre el futuro de la ciudad?
La respuesta
comenzó a construirse el 28 de abril de 2021, en medio del estallido social que
vivió Colombia. Mientras miles de personas protestaban, comprendimos que
manifestarse era insoslayable, pero que transformar la realidad exigÃa algo
más: participar, proponer y asumir responsabilidades. Asà nació una concepción integrada
por jóvenes sin grandes financiadores ni estructuras polÃticas tradicionales,
unidos por el compromiso de representar a comunidades que durante años han
permanecido al margen de las decisiones públicas.
Desde el
inicio entendimos que cada integrante debÃa aportar desde el escenario donde
pudiera servir mejor: consejos de juventud, juntas de acción comunal, procesos
culturales, representación estudiantil y organizaciones sociales. No se trataba
de acumular cargos, sino de garantizar que los barrios populares tuvieran voz.
Ese
compromiso dio resultados. En 2021 obtuvimos una curul en el Consejo Distrital
de Juventud en su primera vigencia, luego con dos curules en el 2025 su segunda
vigencia, demostrando que la confianza ciudadana también puede construirse
desde el trabajo comunitario, la cercanÃa con la gente, la coherencia entre el
discurso y las acciones, nuestra participación generó reconocimiento, pero
también crÃticas. Siempre entendimos que ocupar espacios no era un privilegio,
sino una responsabilidad. Cuando las comunidades no están representadas, otros
hablan por ellas, muchas veces sin conocer sus necesidades.
Somos jóvenes
que crecimos viendo cómo la pobreza, la violencia y la falta de oportunidades
marcaban la vida de nuestros barrios. Esa realidad nos enseñó que la
participación no puede limitarse a las elecciones ni a los momentos de crisis.
Debe traducirse en educación, cultura, empleo, oportunidades y polÃticas
públicas construidas junto a las juventudes.
Con el tiempo recorrimos diferentes regiones del paÃs y conocimos experiencias que confirmaron una convicción: cuando las instituciones escuchan a los jóvenes, el liderazgo juvenil se convierte en un verdadero motor de transformación. Esa comparación también nos recordó que Barrancabermeja mantiene una deuda histórica con sus juventudes.
Por eso
nuestra voz ha llegado a distintos escenarios democráticos. No para buscar
protagonismo, sino para insistir en una idea vertebral: ninguna ciudad puede
construir un futuro diferente mientras ignore a sus juventudes.
Sin embargo,
el mayor logro de Reforma Juvenil, no es reunirse con el presidente Gustavo
Petro, visitar mas de 10 departamentos y un aproximado de 60 municipios, ganar
el premio a mejor colectivo de la ciudad en el 2022, ser reconocidos como uno
de los mejores colectivos en el departamento de Santander e incluso en el paÃs,
no es estar dos periodos en el consejo nacional de juventud y plataforma
nacional de juventud, no son las curules ni los espacios alcanzados. Ha sido
demostrar que los jóvenes de los barrios populares pueden ejercer liderazgos
con preparación, transparencia y compromiso, sin renunciar a sus principios ni
olvidar de dónde vienen y lo mejor somos un modelo a seguir de todos los
colectivos que han surgido hasta la fecha pues en estos momentos Reforma goza
de la mayor experiencia participativa en el puerto petrolero, creemos que el
conocimiento debe caminar junto al liderazgo, que el arte transforma
territorios y que la identidad afrodescendiente, campesina y popular merece
ocupar un lugar central en la construcción del distrito.
Aún quedan enormes desafÃos y ninguna organización puede resolver por sà sola problemas construidos durante décadas. Pero sà puede inspirar a una generación a no resignarse y a entender que la democracia comienza con el voto, pero no termina allÃ.
Las
organizaciones cambian, los liderazgos pasan y los gobiernos terminan. Lo que
permanece es el vestigio de quienes decidieron servir antes que figurar, si
mañana un joven de cualquier barrio de Barrancabermeja siente que también puede
participar y transformar su comunidad porque antes vio a otros hacerlo,
entonces Reforma Juvenil habrá cumplido su misión.
Porque los
movimientos verdaderamente importantes como el nuestro, no son los que acumulan
poder, sino los que despiertan la conciencia de una generación. Y cuando una
idea deja de pertenecer a quienes la fundaron para convertirse en esperanza
colectiva, deja de ser un simple proyecto para convertirse en un sentimiento el
cual hoy las juventudes y los colectivos siguen.
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Marlon Méndez - Abogado (EF)
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